Lesiones deportivas y la importancia de la recuperación

El estiramiento a menudo es erróneamente considerado como un aspecto secundario, pero en realidad es una fase crucial del entrenamiento.

Tiene una doble función: por un lado, prepara los músculos para soportar el esfuerzo físico, mejorando su elasticidad y flexibilidad; por otro lado, favorece la relajación muscular después de hacer deporte, lo que contribuye a la prevención y gestión de las lesiones comunes entre los deportistas.
Cuando no es posible prevenir las lesiones, los productos Dispotech son ideales para su tratamiento.
Estiramiento estático y dinámico
No todos saben que el estiramiento se divide en dos macrocategorías principales: estático y dinámico.
«El primero, el más conocido, es el que se suele practicar en las clases de educación física en la escuela y consiste en alcanzar gradualmente una posición que se pueda mantener sin dolor», explica a la Gazzetta dello Sport Stefano Aspesi, fisioterapeuta del hospital Humanitas Mater Domini de Castellanza y de los centros médicos Humanitas Medical Care.
«El estiramiento dinámico, en cambio, se centra en movimientos progresivos que llevan los músculos a su máxima extensión articular, mejorando la flexibilidad de forma gradual».
¿Cuándo se deben usar las distintas técnicas?
El estiramiento dinámico es ideal antes del entrenamiento, ya que ayuda a calentar los músculos y a reducir el riesgo de lesiones.
Por ejemplo, a los corredores se recomienda que dediquen entre 5 y 10 minutos a ejercicios dinámicos durante la fase de calentamiento.
En cambio, después de una actividad deportiva, el estiramiento estático es especialmente útil para favorecer la relajación muscular y prevenir las tensiones.
En este caso, pueden ser suficientes tres repeticiones de 20 segundos cada una para cada ejercicio.
Sin embargo, es importante destacar que, a pesar de una preparación adecuada, algunas lesiones del aparato musculoesquelético pueden resultar inevitables, especialmente para quienes practican deportes a nivel competitivo.
El cuerpo: una máquina compleja
¿Cómo volver a hacer deporte de forma segura tras una lesión?
«Tenemos que considerar el cuerpo como una máquina compleja, similar a un coche de Fórmula Uno. Los músculos son el motor, los nervios son los cables eléctricos que regulan su funcionamiento y el esqueleto es el chasis», continúa Aspesi.
«Un daño a uno de estos elementos suele afectar a los demás. Por ejemplo, durante la recuperación de una lesión en el menisco, no solo hay que centrarse en la curación del hueso, sino también en la recuperación de los músculos y nervios circundantes».
El papel del fisioterapeuta resulta fundamental para coordinar los múltiples aspectos de la fisiología humana.
A través de un programa personalizado, el fisioterapeuta ayuda a restablecer el equilibrio entre los distintos sistemas del cuerpo, lo que evita complicaciones adicionales y mejora la calidad de la recuperación.
Prevención y manejo de lesiones
La prevención es siempre la mejor estrategia.
Hacer un calentamiento adecuado, seguir una rutina de estiramientos específica y respetar los tiempos de recuperación entre sesiones de entrenamiento pueden marcar la diferencia.
Cuando no se puede prevenir, un enfoque eficaz para manejar las lesiones agudas es la técnica R.I.C.E. (Rest, Ice, Compression, Elevation).
Este método ayuda a reducir el dolor, la hinchazón y la inflamación en las primeras fases de una lesión.
- Rest (Reposo): fundamental para evitar más daños.
- Ice (Hielo): aplicar compresas frías ayuda a reducir la hinchazón. Productos como Easy Ice están diseñados para ofrecer una solución práctica y eficaz.
- Compression (Compresión): el uso de vendas elásticas o dispositivos específicos ayuda a controlar los edemas.
- Elevation (Elevación): mantener elevada la parte afectada favorece el drenaje de los líquidos.
Además del hielo, los geles como Dispo Gel y el Dispo Gel Flex son excelentes opciones para aliviar el dolor y acelerar la curación gracias a sus propiedades terapéuticas.
En cambio, cuando el dolor en las fascias de los músculos es crónico, como en el caso de la cervicalgia, es preferible intervenir con compresas calientes para relajar la musculatura.
Productos como el Dispo Hot son ideales para este fin, ya que ofrecen un alivio inmediato y favorecen la relajación de los tejidos.